Christian
Cueva pasó de ser el jugador más criticado en esta Copa América, a ser la
figura de Perú por el sacrificio que hacía dentro del campo de juego.
Pasó hacer del jugador más criticado, hoy al más valioso de la selección. Todo porque los antecedentes no le favorecían, decían que era un jugador indisciplinado, que se dejaba llevar por las emociones, que no era un jugador de selección y todo porque juega en el Perú, donde todos pensamos que es la peor Liga del mundo, pero hoy en día lo que rinde Cueva en la cancha nos ha dado una cachetada a los críticos.
Todos pedíamos a Benavente en la selección menospreciando a Cueva. Pero nos ha demostrado el jugador, que para criticarlo primero hay que verlo jugar un partido completo con la selección.
Jugador quimboso, habilitador y es de esos jugadores que si lo pones por derecha, por izquierda o por el centro siempre te va rendir (como diríamos es polifuncional). Pero los que le criticamos acá jugando por Alianza Lima, que no tiene recorrido por no tener una barriga de acuerdo a un jugador profesional, vemos hoy en día que es uno de los jugadores que tiene más recorridos dentro de la cancha y que a su fútbol le ha agregado lo que muchos pedíamos marca.
Hoy en día es titular indiscutible en el once de Ricardo Gareca. Quizá la apuesta más arriesgada del ´Tigre´, pero con el transcurrir de los partidos el jugador le devolvió la confianza y rindiendo donde debe rendir dentro del campo de juego.
Con Cueva no solo la selección ha ganado fútbol, sino marca y juego al ras del piso y pase gol (como le metió a Pizarro en la victoria de Perú ante Venezuela). Ahora solo queda seguir apoyando al Christian Cueva, y no limpiarnos la boca antes de comer. Vamos cuevita.